Faltaban 8 minutos para las 8 de la tarde. Norma estaba al final del pasillo con las manos juntas detrás, enfundada en un tejano que le va de maravillas para su estilizada figura. Miraba hacia abajo, pensativa. La blusa clara que invita a mirar su busto. Me acerqué, le dije hola, sus ojos se encontraron con los míos. Desde Julio que no la veía. Estaba un poquito más delgada. Simpática como nunca –bueno, como siempre-. Su expresión corporal me contó algunas cosas, las otras de su propia voz. Le conté lo me gustaría hacer en los próximos minutos........

Seguir leyendo
Ver Foto 1, Foto 2, Foto 3