Los filtros de uso fotográfico han dejado de emplearse como en la época dorada de la fotografía química (con película, no me gusta decir analógica). Los buenos fotógrafos digitales los emplean porque siempre es mejor hacer la foto bien que después retocarla... pero no seamos hipócritas -quién más quién menos- engaña manipulando la imagen. Acaso intervenir o modificar no es manipular. Es sólo cosa del lenguaje: hacer pipi o mear, follar o hacer el amor.... vamos, no seas tiquis miquis. No toques los pimientos. Más filtros delante del objetivo y menos caceroladas.