Al final del sendero, después de reponer energía, me senté a contemplar las gotas de agua que llenan la fuente.

Vaciar un depósito para llenar otro....

Mis pensamientos volaron en distintas direcciones hasta que el ambiente sonoro (aves, niños jugando, insectos revoloteando...) me trajo a esa realidad inventada que es nuestra vida.

De la mochila saqué la cámara para captar imagenes como esta. Para quienes les interesa la técnica os doy algunos datos de ajuste:
ISO 400. Velocidad 1:4000 seg. Abertura f2.8. Ráfaga de 5 fotos por segundo.