Esta chica mantuvo esta postura más de 45 minutos, el tiempo que estuve en la explanada del Sacre Coeur. No era una estátua, la recuerdo vestida de negro, muy blanca de piel, fuera del escenario lleno de turistas y con un sol radiante.
(me he tomado la libertad -no faltaba más- de aportar los colores que me hacen bien, en photoshop claro).
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