Un buen retrato pocas veces es fruto del azar. Es el resultado de la complicidad de la persona y el fotógrafo. Una serie de elementos técnicos que ayudan a expresar la mirada del fotógrafo.
Un retrato es algo más que el rostro o la cabeza del fotografiado.
Es un resumen temporal en el instante de la captura que ha de reflejar un sentimiento o la personalidad.
En esta ocasión he empleado una cámara Canon 350D, ajustada al programa de prioridad a la abertura AE, abertura f/5, objetivo 50mm. 1.8. Velocidad 1:320 seg. A ISO 200. Balance de blanco en Auto, Jpeg….
El resto es la magia de photoshop… capas, fusiones, máscaras….

Dorado